
Mi negro y Yo
Eran tiempos de colonos,
Conquistadores y esclavistas,
Época donde las razas no se mezclaban,
Ya que era una terrible falta;
Había llegado al África un monarca
Y con el su hija llamada Martha,
Era rubia como el sol, de delicada piel blanca,
De hermosos ojos de color azulados,
Era ella el orgullo de tan respectado monarca;
Quien se habría imaginado que la infanta Martha,
Del negro Pumba se había enamorado,
Era un negro de tono azulado, de un gran tamaño,
De labios carnosos y de nariz chata, el era un príncipe
Ahora convertido un esclavo;
Ella en las noches a escondida le visitaba,
Aunque sus lenguas no eran muy claras,
Haciendo el amor de todo se hablaban;
Planeaban escapar hacia el nuevo mundo,
Hasta que el monarca descubrió esta terrible falta;
Al negro azoto y a ella casi muerta dejo,
El negro Pumba reacciono y de los azotes se librero
El cuerpo de ella se llevo,
En un bote que robo al mar con ella zarpo;
Ella mientras agonizaba le dijo estas palabras;
Tú serás siempre mi negro y yo siempre seré tu blanca.
Al terminar esta frase la joven Martha
En los brazos de Pumba murió.
Pumba jamás regreso y en los marineros una leyenda quedo
De un negro y una blanca que juntos bailan al tocar el alba
Norberta de Sánchez
Eran tiempos de colonos,
Conquistadores y esclavistas,
Época donde las razas no se mezclaban,
Ya que era una terrible falta;
Había llegado al África un monarca
Y con el su hija llamada Martha,
Era rubia como el sol, de delicada piel blanca,
De hermosos ojos de color azulados,
Era ella el orgullo de tan respectado monarca;
Quien se habría imaginado que la infanta Martha,
Del negro Pumba se había enamorado,
Era un negro de tono azulado, de un gran tamaño,
De labios carnosos y de nariz chata, el era un príncipe
Ahora convertido un esclavo;
Ella en las noches a escondida le visitaba,
Aunque sus lenguas no eran muy claras,
Haciendo el amor de todo se hablaban;
Planeaban escapar hacia el nuevo mundo,
Hasta que el monarca descubrió esta terrible falta;
Al negro azoto y a ella casi muerta dejo,
El negro Pumba reacciono y de los azotes se librero
El cuerpo de ella se llevo,
En un bote que robo al mar con ella zarpo;
Ella mientras agonizaba le dijo estas palabras;
Tú serás siempre mi negro y yo siempre seré tu blanca.
Al terminar esta frase la joven Martha
En los brazos de Pumba murió.
Pumba jamás regreso y en los marineros una leyenda quedo
De un negro y una blanca que juntos bailan al tocar el alba
Norberta de Sánchez
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